La joven embarazada que fue baleada en el cuello el domingo en la localidad bonaerense de Loma Hermosa continuaba este lunes internada en “estado muy grave” y los investigadores establecieron que ella y su pareja habían sufrido amenazas y ataques previos no denunciados, por lo que trabajan para establecer los motivos del hecho.

Fuentes judiciales y policiales informaron que en las últimas horas fue identificado por testigos un sospechoso, apodado “Sopa”, por lo que la policía realizó sin éxito un allanamiento para localizarlo en la villa La Tranquila, del partido bonaerense de San Martín. Es que, según declaró un hermano de la pareja de la joven baleada, ya había habido amenazas y ataques previos, aunque no fueron denunciados ante la Justicia ni a la policía, agregaron las fuentes.

En tanto, la joven baleada, Yamila Leila Nápoli (22), permanecía internada en la sala de terapia intensiva del hospital Bocalandro, adonde fue trasladada por su pareja, Germán Daniel Villagra (27).

El director médico de ese centro asistencial, Eduardo Picoroso, informó a la prensa que la joven está muy grave, ya que recibió un impacto de bala que le ingresó por la parte posterior del cuello y le salió por la tráquea.

"Llegó en muy malas condiciones, la tuvieron que reanimar y una vez que la estabilizaron la pudieron subir al quirófano y la intervinieron. Fue una operación bastante difícil y grave y está en terapia intensiva”, añadió Picoroso, quien dijo que hay riesgo de pérdida del embarazo y también de la paciente.

El hecho sucedió alrededor de las 14.30 frente a un quiosco ubicado en calle San Martín al 7900, entre Belgrano y Alvear, en el barrio UTA de Lomas del Mirador.

Según relató Villagra tras el episodio, él y Napoli iban a bordo de una motocicleta recién comprada y se detuvieron a comprar algo en un kiosco antes de ir a la casa de su hermano. El muchacho dijo que estaba en el quiosco cuando oyó un disparo y, al salir del local, halló a su novia tirada en la vereda, con un tiro en el cuello y junto a la moto, dijeron los informantes.

Si bien inicialmente en base a ese testimonio la policía de la seccional  5ta. de Billinghurst y el fiscal de turno de San Martín, Carlos Insaurralde, trabajaron en la pista del robo, con las primeras diligencias no pudo constatarse la versión dada por Villagra, ya que sólo se localizó a un testigo que dijo haber visto cuando dos hombres escaparon en una moto roja, aunque no advirtió que hayan querido robar.

Con el correr de las horas, y la declaración aportada por el hermano de Villagra sobre ataques previos contra su hermano y su pareja, la hipótesis del robo comenzó a diluirse y se orientó a una posible venganza.

Durante la mañana del lunes, en la puerta del hospital Bocalandro, el hermano de la embarazada baleada, Bruno, dijo que no cree que el mencionado “Sopa” haya sido el atacante, ya que es conocido de su familia y del barrio desde la infancia.

"No creo que sea tan descarado como para meterse con mi familia, es un conocido de toda la vida, hemos jugado miles de veces juntos en la infancia”, expresó, aunque también puso en duda la pista del robo.