Crónica TV arrancó siendo “revolucionario” desde su inicio: con la cortina musical (una marcha patriótica de los Estados Unidos, ”Por siempre barras y estrellas”) y las placas rojas. Impacto. Para algunos, esa exitosa combinación le “generó pánico a sus vidas”. También risas y sorpresas. Jamás pasó inadvertida.

Carlos Saúl Menem era presidente, River y Vélez dominaban el fútbol y se empezaba a soñar con el Mundial del ‘94. Marcelo Tinelli, Susana Giménez y Mirtha Legrand, ya eran Tinelli, Susana y Mirtha. Maradona, seguía siendo Diego. Lionel Messi tenía seis años y Mauricio Macri, con casi 35 (el 8 de febrero cumple 60), ya soñaba con ser presidente de Boca.

La creación de Héctor Ricardo García (“vamos a pasar noticias las 24 horas”) impuso un estilo único en la televisión. De la mano del éxito del diario Crónica, definió al canal como “una redacción con imagen”. Las noticias son las mismas en todos los medios, pero en Crónica se ven distintas. Por su tratamiento y por la mirada “popular”. Esa frase o título justo, para interpretar el sentimiento de la audiencia. Hoy, pasa lo mismo, tanto en el canal como en el diario Crónica. La placa roja es la antecesora de Twitter. Es la mayor creación para comunicar una noticia: breve, de impacto, creativa y con repercusión. Hasta inventaron aplicaciones online para “recrearlas”.

Todos hablaron de las grandes coberturas, entre tantas únicas y exclusivas, como las muertes de Carlitos Menem, Carlos Monzón y el Malevo Ferreyra, la tragedia de Cromañon, la Selección, los campeonatos de Boca y River; los éxitos, fracasos y escándalos en el mundo del espectáculo y del deporte, la música y sus protagonistas, los presidentes y el manejo de las crisis políticas y económicas y los más explosivos casos policiales, el humor y los bloopers (“Crónica se ríe de Crónica”). Y las recordadas placas negras por las muertes de Ricardo Saúl Alfonsín y Néstor Kirchner. Además, el día que Macri fue elegido presidente, los tradicionales textos de “faltan 262 días para la llegada de la primavera” y “cómo se pianta la vida”. Todo es historia y memoria: pasó y pasa por Crónica TV. El otro hito, “las doce de noche” de Navidad y Año Nuevo. El canal es la hora oficial de las fiestas. La previa y la cuenta regresiva es un clásico. Y el rating, lo dice todo: en el comienzo del 1º de enero de 2019, alcanzó casi los 7 puntos. Tan alto, como los anteriores años. Brindis, pan dulce y Crónica.

De alguna manera, se fue armando una necesidad inequívoca: “Poné Crónica”. Los camarógrafos y periodistas tienen el sello Crónica. La calle y sus dueños. En la época de los enlaces vía coaxil, se sabía que Crónica “armaba más rápido el móvil” para salir en vivo. La sagacidad del equipo técnico lo hacía posible. Dentro de la evolución, el recuerdo de los “motoqueros” que “rescataban“ los casetes betas con las notas grabadas y los llevaban al canal para emitir de inmediato. Crónica siempre primero: sin GPS o Google Maps, conocían hasta los mejores recorridos para evitar el embotellamiento del tránsito. La llegada del móvil satelital y el avance con las “mochilas”, el equipo de transmisión ágil y móvil que permite salir en vivo ni bien se está en el lugar de la noticia. Competencia, velocidad y primicias. Los estudios con el “fondo verde de croma” le dejaron su lugar al nuevo canal. Se pasó al gran cambio, esperado durante muchos años, de la mano del Grupo Olmos. En agosto de 2017, Crónica pasó a llamarse Crónica HD y estrenó su escenografía y nuevos estudios con la mejor tecnología, en Juan de Garay 140, el “domicilio” donde viven las noticias y nacen las primicias. Una gran inversión para hacerlo más competitivo y de vanguardia. Con una variada programación, conductores consagrados y con una nueva generación también de conductores, cronistas, productores y personal técnico.

Pasaron 25 años y el espíritu de Crónica sigue intacto con un estilo exclusivo para hacer periodismo. “Poné Crónica”, ayer, hoy y siempre.

Yo te avisé

Un día antes de la salida al aire del canal, en el diario Crónica apareció publicado un aviso de una página con un mensaje clave: “Tal como es público, Crónica TV emitirá, durante sus todas sus emisiones, únicamente noticias”. También se ponía en conocimiento cómo se debía “tomar” la señal de Crónica. No era como ahora, que a través del sistema de los cableoperadores se ve en el país y en el mundo. Antes, había que sintonizar la frecuencia UHF que sólo traían algunos televisores. Fue tal el éxito y el pedido de los espectadores que muy rápido la señal fue subida a los cables. Más relevante todavía: si no estaba Crónica, no contrataban el servicio. Otro dato histórico, cómo fue “migrando” el número en las “cableras”: del 48 al 72, al 6, al 4 hasta terminar en el actual número 17.

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